viernes, 30 de marzo de 2012

domingo, 25 de marzo de 2012

Lo que hacemos fuera no siempre refleja lo de dentro

Tiramos la basura todos los días y sin embargo, míranos, arrastramos dentro la de toda una vida.

Reflexiones que nacen mirando un cubo de basura lleno que llevaba en la cocina más de cinco días :s

sábado, 10 de marzo de 2012

Los otros rincones de la vida


Él dijo que llamaría, como tantas y tantas veces. Ella, como tantas y tantas veces, anuló las horas que pertenecían a otros quehaceres. Reunión en la fundación de las horas usadas y algún café en compañía. Anuló esa parte honda y ancha que la vida te requiere para mil millones de toneladas de cosas. O tan solo una. Es indiferente. Ella anuló otros mundos, otros ratos, otros momentos. Esperó, como siempre esperaba, dándole cabida en el reloj del ordenador, en el reloj de la cocina, en el reloj del coche, en el reloj de la pared del bar, sólo a esa llamada. Esperaba que viniera, esperaba oír un te quiero, esperaba todas esas cosas que no llegaban.
Entendió el error. Hay muchos trozos de vida dentro de cada pulmón. Ella solía abrir las ventanas para airear sólo uno de esos trozos. Así el vacío era tan grande como el resto de la vida, vaciar una caja de toda la tierra que llena el Everest y ver que no se llena.
Eso es esperar. Esperar trae decepciones y frustraciones y momentos infinitos a ninguna parte. Esperar una cosa. Obtener ausencias.
Entendió las razones, se comprendió, se aceptó así, mujer enamorada del amor, con tantas ganas de sentirse querida que a menudo olvida que la vida son más cosas. Cosas. En general. Cerveza o sol con palabras, fumar un cigarro en la parte trasera de la tienda de hierbas o comida de pobres en la plaza central de la ciudad. Apartaba continuamente todas esas vidas que también le pertenecían porque su mirada clavaba dardos en sólo una de ellas.
Era un error. Pero el conocimiento del error no lleva consigo la solución. Pensar, pensar y volver a pensar en los errores. No hacer nada con ellos es mantenerlos. Es seguir haciéndolos. Perpetuos resultados que dan al mismo sitio.
En las acciones están los trucos. Mezclar las ideas con los hechos, dicen, es la única manera de enmendar zonas tristes que no van a dejar de serlo pero quizá se aparten, se escondan un poco. Dar rienda suelta y espacios airados a otros mundos. Menos enriquecedores decía una voz. Al menos son algo más que este vacío decía otra.
Y así, escribiendo rápido un sábado al mediodía descubrió que los pies pueden moverse en bosques oscuros a los que siempre llega la primavera.
Tal vez no haya laderas verdes con flores frescas, orillas del mar que refrescan tobillos cansados, no habrá manos que te abran cervezas al rozar madrugadas eternas.
Pero también hay papel protagonista en kilómetros a la capital, en conciertos de acceso gratuito, piropos en alguna esquina y semillas de albahaca mostrando belleza caduca.
La vida. Esa cumbre inalcanzable al otro lado de lo que ahora tengo. Pondremos rumbo allí aun sabiendo que es más que probable que nunca coronemos la cima de alrededor. 

jueves, 8 de marzo de 2012

Lo iba a poner en el feis pero...

Oh mujeres del mundo!! Gritad conmigo: Dónde están los hombres!?!? jajaj... En serio, que el día en sí mismo, para qué hace falta? Que no necesitemos etiquetas y fechas señaladas para sentir ese algo que ya sabemos nosotras. Que no necesitemos que nos lo cuenten, que nos lo digan desde fuera y ni si quiera que lo reconozcan. El reconocmiento, el empeño, el orgullo y la satisfacción van por dentro. De ahí al mundo al resto del mundo sólo hay un pasito... :)

... Pero allí se malinterpreta, fijo. Lo sabré yo que tengo doscientos no sé cuántos amigos y no conozco a ninguno! :s
Luego me ha salido esto, pero tampoco voy a ponerlo:

No creo en las mujeres, no creo en los hombres. Creo en el otro sexo, el que se mezcla, se une, se complementa, se comparte y hace crecer a todos. Sí, estoy hablando de foll... que no coño! que iba en serio!

Valeeee! ya me voy! No me entiende ni dios, no?

miércoles, 7 de marzo de 2012

lunes, 5 de marzo de 2012

La imaginación no cuenta conmigo

En los alrededores de mis sueños también sales tú. Y en mis desamores condensados en tres minutos y poco más. En la cafetera que compré el viernes andan calentándose tus cafés al gusto. En la falda sin planchar, en los textos que sólo pienso, en este taburete de al lado y en el monitor del ordenador. En el techo sin rascar, en mensajes que no llegan pero que podrían llegar, en los mañanas que genero y en esas cenas donde hay de todo menos cena. En domingos al sol, en lunes de mentira y en la sujeción de un paraguas que, algún día, no sé, nos tapará de alguna tormenta. En los cigarros a medias, en el perchero previo de toallas donde secarme, como tu cuerpo. 
Tengo una boca despoblada y una cintura que no se acuerda de tus manos. Tengo rodillas gimiendo en el suelo y tu ausencia en plena frente.
Antes mi imaginación era pura magia. Aparecerte y desaparecerte, eso era todo. De un tiempo a esta parte ya no controlo la segunda opción.