domingo, 27 de noviembre de 2011

Eso que ocurre de vez en cuando


Me dijo 'te quiero Ana' justo cuando nos metimos en la cama, debajo del nórdico. Y era la primera vez que decía Ana después del te quiero, y era la primera vez que nos metiamos dentro de la cama. 
No es que minutos antes le dijese que cuando me contesta 'y yo' a los te quiero sueltos me gusta que diga Ana, no es que le pidiese que me dejase comérmelo hasta aburrirme, no es que yo comprase la cena, el vino y hasta el enfado porque llegase hora y media tarde... Es sólo que ayer creí de verdad que me quería con el alma. Y es muy bonito amarse así. 
Es esa forma de detener el tiempo; que sabes perfectamente que nunca para pero se te olvida. Pues eso mismo es lo que pasó

2 comentarios:

  1. ¡Pero por Dios! No pongas estas entradas que a los que estamos en periodo asexuado no podemos revivir estas cosillas, ni parar el mundo, ni que se nos caiga la ropa a propósito, ni... ¡envidia! Que eso es lo que es este comentario, envidia hecha palabras.

    :) ¡Qué asco dais los que sois felices! (con cariño, sin duda :) )

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  2. blaaaaack! No te sulfures jamía, que yo pienso lo mismo que tú. Ese esporádico momento que no se repite en el tiempo sigue siendo pa esta que te habla un ascazo de tres pares de narices!!!
    A la mierda con los ratos que no llegan (casi) nunca
    Toy enfadá, a que no se nota!?

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