lunes, 19 de septiembre de 2011

Planeando uno de los futuros posibles


Me molan mucho mis padres, mis padres molan, en serio. Siempre quise mantener con ellos la mayoría de conversaciones que mantengo fuera de casa, y lo hemos logrado. Estábamos hablando después de la cena (porque como soy pobre ceno con ellos, y como, y no desayuno porque desayuno fuera como si fuese rica), de todo un poco, de la religión, de la amistad, del dinero... Y no sé cómo hemos llegado al siguiente diálogo:

Papá: Te crees tú que vas a poder volver a irte de alquiler? Tú te quedas aquí a cuidarnos!
Yo: Que nooo! Yo me voy, vendré a cuidaros, pero aquí no me quedo
Papá: Con el carrerón que llevas te veo con el pañuelito limpiándome la baba
Yo: Hostia papa y cuando te tenga que duchar?
Papá: No lo harás
Yo: No! Te ducharé una vez a la semana si acaso. Si total, no te moverás, no sudas
Papá: Tú me sientas en la ducha, me abres el grifo y me dejas ahí
Yo: Y a mamá qué? le doy unas toallitas que se lave?
Papá: Sí, le dices, toma, lávate pero no te las comas

Mis padres molan. Sí, me gustan. Y nos reímos de todo, sobretodo de nosotros.

3 comentarios:

  1. Tienes una suerte, que no todo el mundo tiene...

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  2. Lo sé Chon, lo sé. Y brindo a menudo por ello.
    Maeve, mi padre te encantaría. Muy mucho.

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