miércoles, 6 de julio de 2011

Y parece normal!

Me empeñé en ser feliz. Tanto y tan bien que me lo estoy creyendo. Hoy miraba mi vida por fuera y veía todos estos atascos que quieren empobrecerme el camino. Veía escasez de, ausencia de, falta de... Y de repente, acostumbrado mi cerebro a cambiar de ritmo y buscar otra marcha, que para eso es mío y yo lo enseñé... vi que tengo todo eso que tienes tú y que quizá ni siquiera ves.
Comida, brazos, vista, la posibilidad de andar, respirar, besar, reír, beber.
Y amigos y palabras, y tengo versos sin escribir y alguna que otra vocación por descubrir.
Tengo amigos, posibilidad de amigos y amigos por rescatar.
Tengo los abrazos de mi sobrina y croissant de chocolate!
Y mi madre preparando lasaña, la nevera llena de cosas y agua fría.
Y hasta aire acondicionado!
Libertad de horarios, café solo y esa mini brisa que me da en la cabeza cuando me acuesto en sábanas limpias.
Un email, un te quiero, las ganas de bañarme desnuda y el mar para hacerlo.
Coche, pelo, unos labios maravillosos y pulseras de cuero.
Alguno de esos que quiere volver a besarme, alguien que quiere hacerlo por primera vez y hasta uno que prefiere dejarlos en el pasado para saborearlos cuando quiera sin estropearlos.
Gasolina en el coche, libros llenos de vidas nuevas.
Me muevo, puedo moverme. Hinchar de aire la panza y ver cómo no se inmuta el ombligo.
Dientes, todos. Ojos, dos. Música para muchos siempres.

Sí, es lo mismo que tenía hace años. Miraba pero no veía nada. Lo peor es que no me veía nada dentro. Hasta que encendí las luces. Y mira por donde estoy llena de todo.

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