jueves, 21 de julio de 2011

Paranoia modo On

Hasta el agua fría me calienta los pulmones, es lo que me sucede esos días en los que por dentro sólo tengo calor, y ganas, y sueños que cumplir. Total, casi es la vida entera, que me la he pasado enredando preguntas con soluciones, y enigmas con misterios con final feliz. Eso es la vida, no? resolver el milagro, buscar los por qués y descubrir que la única pregunta mágica es para qué.
Para ser libre y voraz. Para ser valiente, para atesorar momentos sin pensar que serán recuerdos que te acompañen cuando todo vaya mal. Porque a veces todo va mal aunque sepas en algún rincón de tu cueva que eres tú el que lo ve y no lo que está sucediendo. Da igual, tu punto de vista siempre será el único a sentir, hasta que lo cambies por otro, cuando la experiencia te cuente en el oído que aquello estaba mal aunque tú lo estuvieses haciendo bien.
Nadie te entenderá, nadie sabrá lo que tienes dentro y al final lo único que sabes es que si cada uno de los que te rodea ve un trocito de cielo o infierno dentro de ti, entre todos, te harán ser quien eres. Y a eso le sumas lo que tú ves y sientes, lo que tienes y no puedes contar, lo que quieres aunque no tengas ni idea de dónde está. Una toda tú que a veces, ciertas mañanas de julio, se sienta en el escritorio y se da cuenta de que nada de lo que ha ocurrido importa y que todo lo que vendrá será más de lo mismo. Hoy, aquí, en este instante, sabiendo que se escapa, que ya se ha escapado y que es tan milagrosa la vida que te da otro ya, y otro y luego otro. Y aun se te ocurrirá desperdiciar los 'ya' porque son tantos que te permitirás aburrirte. Hasta que vuelvas a despertar. Una oleada de verdades y mentiras, arriba y abajo, como las olas del océano donde nunca te has bañado. Eso es lo malo, que no recuerdas que ya pasaste por ahí cuando el mismo camino se te abre en las pestañas. O lo recuerdas pero como tú ya eres otra, de poco sirve la experiencia, que hasta la tuya se parece a uno de esos consejos malolientes de los que están fuera y se creen capaces de vivir tu vida por ti.
No sé, es todo raro, tan raro como ponerte a escribirlo, publicarlo en un blog y pretender que alguien entienda algo.

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