lunes, 31 de enero de 2011

Me encanta mi nombre. Maeve. Me encanta que alguien lo escriba y saber que se dirige a mi. Maeve. Y soy yo. Me deshago las trenzas, me borro el rabito del ojo, por las noches, y lo que queda, cansado, arrugado, caliente, a veces sudado, la sonrisa boba que siempre está ahí congelada en el espejo casi a oscuras del pequeño baño, sólo para mi; el último cariño del cansado día desde el corazón y que nunca me falla, sigue siendo Maeve.

Buenas noches para ti también, ojerosa desvelada.


domingo, 30 de enero de 2011

Querida casa de fin de semana, querido segundo blog

Se ve que te tengo abandonado desde aquel día en que, dejándome llevar por el calor estival y por una exagerada exaltación de la amistad bloggera ( siempre dudo si, en estos palabros inventados, es también necesario repetir la g de Blogger) te abrí de puertas al mundo en compañía de Nebroa, que se dejó, y de Hécuba, que ni se dejó ni la importa una mierda, que para algo siempre ha sido una chica inteligente y con buen gusto. De sus piernas ya ni hablamos. Que no es que ese no fuera un buen tema del que hablar.

Bien, decía: Te tengo abandonado, querido segundo blog, algo que,por otra parte, no parece importarle nada a los 20 seguidores que te adorna y visitan; claro que eso no va a ser ninguna virtud mía, pues dudo que estas agradables personas sepan, siquiera, de mi existencia. Siguen a Nebroa. Pos claro.

Siento celos.

Me da igual.

Me sirvo otro margarita.

Mucho mejor, donde va a parar.

Querida casa de fin de semana. Tengo que venir a visitarte más a menudo, porque Nebroa tiene hechos sus deberes y la cocina está preparada, y la chimenea encendida, y siempre hay una cerveza fría para quien se pase por aquí con ganas de quedarse un rato, la pestaña del navegador abierta. Porque sí.

Pero el altillo...ay, el altillo. El altillo está lleno de telarañas y de ratones. De lamparas sin pantalla y de libros llenos de  polillas. Y esos son mis deberes.

Además ya me pago yo sola el ADSL.  Me he quedado sin excusas.




Mandar un mensaje y no tener respuesta no tiene precio...
Qué coño! sí lo tiene! 15 céntimos!!

jueves, 13 de enero de 2011