viernes, 30 de diciembre de 2011

Ahora que nos da por resumir


Al final sólo traté de sonreír. Me pasé los días buscando dónde abrir la boca como alas de pavo real para expandirme. Y empecé riendo, y bebiendo, y volviendo a casa con la cabeza alta apostando por el once como único número de la suerte. 
Luego empezaron a venir los amores, los desamores y pare usted de contar, que cuando uno hace recuento al final sólo queda lo importante. 
Da igual si amaneció el rojo en los números del banco, si había menos vaqueros, menos abrigos o ruedas nuevas para el coche. Si viajé, si me dejé los cuernos en los kilómetros que me separan de Madrid o si busqué palabras en medio del pecho para regalar. Da igual a cuántos conciertos fui, o si nunca usé la guitarra que pedí en la carta de los reyes pasados. Cuánto leí, cuánto gasté, cuánto malgasté. 
Al final me quedan las veces que busqué abrazos, y mendigué caricias. Y todas las siguientes veces que me levanté altiva y escuché a la del espejo decirme el te quiero ansiado. El amor. Queda el amor. Porque el amor lo llevo en la solapa sin usar traje, y en el escote cuando llevo cuello vuelto, y en los tacones cuando subo montañas de versos. Queda el amor que empieza precisamente donde yo nunca acabo. 
Soy mejor, soy más grande, soy misteriosamente más delgada que aquel día. Me calmo antes y ahora no dejo que nadie me esconda las carcajadas. Grité en una montaña, hablé en el banco de un parque y medité. Aprendí mis propias técnicas alternativas, llorar cuando tienes ganas, saltar cuando tienes ganas, bailar cuando tienes ganas. Olvidé a quién me olvidó y abracé más que nunca. 
Si hoy muriera estaría contenta. Por hacer aquello que quiero hacer, por no teñir de mediocres mis días. Por hacerlos grandes sin necesidad de moverme del sofá. Por enfrentarme al miedo más miedoso de todos los miedos del mundo, el miedo invisible, el miedo cobarde, el miedo atroz que anda pegado a todas las cosas que emprendo. Pero sabes? amé. Y sigo amando. Como primera diana yo. Como primera diana tú. 
Y en el tú caben todos los que meto cuando quiero. El de más allá y el más cercano. 

Luego viniste tú, que siempre habías estado. Y se revolvió el presente. Y muchas noches no fueron noches. Fueron eternidades. Vacíos, ausencias, peticiones y oraciones pidiéndote a las hadas. Es treinta y uno de diciembre y sigues sin estar. Los deseos se cumplen al cincuenta por ciento. Es curioso que empezara el año pidiendo uno como tú y que lo acabe diciendo tu nombre sin que lo oigas. Quizá venga EL sueño a despertarme en pleno día. Quizá vengas. Ahora al menos sé que vengas o no yo siempre di todo lo que me cabía dentro. 

También he aprendido a... En realidad no he aprendido nada, uno dice que aprende para no sentir que anda por la vida sin sentido. Creía que había llegado a conocerme y mírame, cuánto de puede cuando se cree que no se puede más. Podré. Esto parece una carta de despedida, las palabras previas a un suicidio anunciado. No es eso, aunque a veces uno quiero matarse dentro todo lo que le arde. No lo aprendí, ya sabía que dentro no me sobra nada, que me cabe el infierno y que otras veces estoy amaneciendo constantemente. Me quiero. Me quiero más. 

Si hoy muriera estaría contenta. Y espero poder decir lo mismo en todos los jodidos momentos que me quedan. 

Hay miles de resúmenes que acaban en ganas. Este es uno de ellos. 

miércoles, 28 de diciembre de 2011


Ser la que arrastra, la que tira y empuja. Ser cuerda. Salvavidas. Paracaídas. 
Aparentemente. 
Después sólo eres veleta. Pluma. La empujada, arrastrada y tirada. Ser polvo. 
Moverte al ritmo del ritmo de otro. 

domingo, 25 de diciembre de 2011

Encajar


Riman los recuerdos y los deseos. El pasado y los sueños esperados. El ayer y lo que está por ver. 
Me pregunto en qué parte del poema se queda lo que en realidad tenemos.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Muerte unilateral


He decidido que es mejor morirme. Para ti. El único entierro individual de la historia. Será a eso de las siete, cuando llames para ocupar con mis venas otro de tus domingos bisiestos. Me muero. No habrá flores, ni velas ni oraciones en voz baja. En la sala estarás tú y mi ausencia. 
Sé que mañana, al borde de la resurrección, la única que llorará sus penas seré yo. Pero confío en la reencarnación de los amores. Después de tres mañanas el que creí tuyo se habrá colado en otras manos. Y si resultan ser tan frías como las tuyas, volveré a morir. El segundo entierro individual de la historia. 

Y así renaceré de nuevo. 
Al final es cierto que hay amores que matan. 
Lo que sigo preguntándome es dónde están los que nunca mueren. 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Creo que alguien, en Filipinas, lo consiguió


Luego le preguntas a la vida dónde coño escondió la parte del mejor pastel que tú querías. 
Porque claro, aquí sólo hay fresa y a mí lo que me gusta es el chocolate. 
Y dale con el cacao, y dale con que me gusta más fundido, derretido y embadurnado entre las piernas. 
Claro. 
Yo también quise ser rubia y por una extraña razón cada vez que compraba un tinte era de otro color. 
No es por nada pero acaso crees en los milagros milagrosos? 
Oye, pues mira, sí. 
Perfecto, así me gusta, que creas en otro color, pero digo yo que igual que no conseguiste ser periodista estudiando administración, no vas a encontrar amor si lo buscas en una prisión. 
Coño. Que hay que ser lerda para equivocarse siempre en el mismo escalón. 
Sí, sí, con rima y todo te lo digo. 
Como dicen que los poemas van directos a no sé dónde quizá así te enteres, por fin, de cómo se ruedan las putas pelis de amor.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Cambio de planes planeados

A veces no entiendo nada. Amar a una mujer que duerme con otro hombre no estaba en la lista de cosas por hacer antes de morirme. 
Tenía pensado lo típico, algún que otro viaje en globo y cuatro o cinco vueltas a la bola del mundo con soporte que tengo en el salón. Plantar un árbol o en su defecto margaritas en el balcón y vivir al lado del mar; esto lo cumplí el día en el que antes de meterme a la ducha cerré los ojos y soñé con Nueva York. 
Ahora sé que nada de eso se cumple y sin embargo aquello con lo que no contabas resulta que se convierte en los guiones de la única lista que es obligatorio cumplir: cosas que solucionar antes de morirte de pena. 

domingo, 4 de diciembre de 2011

Historias en dos líneas y media


Es que ya no te quiero
Deberías haberlo pensado mejor hace tres años, dos meses y veintiún días
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Prefiero seguir trabajando
Cuando quieras tú, recuérdame que yo también te diga alguna vez que no
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Este final no me gusta
Este final llega por lo malos que son tus principios
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Quieres salir conmigo?
La repetición constante no asegura el triunfo, Antonio
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sábado, 3 de diciembre de 2011

Tócala otra vez, Clarice


Leo a buho hablando de pajas y apunta fiebre que siempre habrá pajas amargas. Me voy corriendo (qué apropiado) a esas ideas que a veces compartía con él en la barra donde antes desayunábamos. 

Me voy al otro día, cuando le dije que yo me quiero mucho pero que no tengo que tocarme para demostrármelo. Y sin embargo con él sí me pasa. De qué hablamos cuando hablamos de orgasmos o algo así. Se me suele encender casi todo si a él le da por mirarme de esa manera en la que me mira. Luego, a veces, deja de mirarme, y alguna vez justo después de decir adiós me voy al baño a saludarme yo. Y aun hay veces en las que después, cuando acabo de morirme en eso que decía el escritor cuando hablaba de pequeñas muertes, me siento, de verdad, terriblemente muerta. A veces, amar a destajo y tocarse no van de la mano (eso, mano, qué apropiado). 

martes, 29 de noviembre de 2011

Daños colaterales de la navidad I



1. Décimos de lotería
2. Amigo invisible
1. 
Mi padre está poseído, de verdad, llega la lotería y entra en bucle. Décimo del equipo de fútbol del nieto, décimos de las amas de casa, de la cofradía, hermandad, geriátrico, confitería, peluquería, asociación de ex compradores de décimos de lotería... Es horrible. Lleva un trasiego de sobres llenos de dinero que lo flipas. Es banquero por un día! y se sube, se crece, se lo va creyendo y me da miedo que un día se haga llamar manolita. 

2. 
Como somos así como muchos y además pobres, decidimos hace unos años hacernos el amigo invisible, todos recibíamos un regalo mejor (los años anteriores los regalos iban bajando de calidad a un ritmo impresionante y empezaron las primeras rencillas, fue cuando acabamos el día de reyes en el hospital porque a uno de mis hermanos, sospechosamente, le sentó mal el cochinillo que mi propia madre le preparó sólo a él). Todos los años lo mismo, que si el tope en cien euros, que si mejor bajamos, que si cada uno que regale lo que pueda. Y una mierda lo que pueda. Porque luego llega uno al que ese año le ha tocado un hermano infinitamente pobre (yo por ejemplo) y regala abundancia y prosperidad, y a ver cómo aparece el otro con un frasco de colonia por muy de marca que sea y por mucha hidratante que lleve. Que esa es otra, en mi vida he usado yo las cosas que dan en los estuches de perfumes que no sea el perfume en sí. Hombre, alguna vez, que te vas de viaje y te la llevas por si acaso. Por si acaso qué? no te has puesto hidratante en tu vida y te la llevas a La Alpujarra por si te pones un poco al salir de la ducha en pleno enero. 

Pues eso, que si me secuestráis y tal

Planes

También ocurre aquí, hay silencio cuando yo más ganas tengo de follar. No sé, es todo muy raro porque luego todo el mundo dice que ojalá las novias fueran de vez en cuando ninfómanas. Pero pa'mí que es mentira, que es como cuando en el feis ves que todo el mundo es feliz y seguro que están escuchando a los secretos. Silencio por aquí ignorancia por allá. Así que mírame, las mismas ganas que ayer y los mismos resultados. Y claro, dice una sabia frase que si sigues haciendo lo mismo seguirás obteniendo lo mismo. Pues ya me dirás. No decirlo? no pedirlo? Pero si también dicen que el que no llora no mama (nunca mejor dicho). No entiendo una mierda a los seres humanos, de verdad. Como lo de tener esperanza, que tienes que equilibrarlo con lo de vivir el momento y el presente porque es lo único que hay. Y qué me dices de prever y planificar el futuro y las voces que dicen que disfrutes que lo mismo te atropella un camión mañana. Equilibrio. Que a mí la palabra siempre me ha recordado a un pájaro dicho sea de paso. El colibrí. Atiende la tontería. Casi del mismo calibre que lo de querer hacer el amor esta tarde y terminar trabajando hasta las diez. Equilibrio. Ohmm equilibrioooo

domingo, 27 de noviembre de 2011

Eso que ocurre de vez en cuando


Me dijo 'te quiero Ana' justo cuando nos metimos en la cama, debajo del nórdico. Y era la primera vez que decía Ana después del te quiero, y era la primera vez que nos metiamos dentro de la cama. 
No es que minutos antes le dijese que cuando me contesta 'y yo' a los te quiero sueltos me gusta que diga Ana, no es que le pidiese que me dejase comérmelo hasta aburrirme, no es que yo comprase la cena, el vino y hasta el enfado porque llegase hora y media tarde... Es sólo que ayer creí de verdad que me quería con el alma. Y es muy bonito amarse así. 
Es esa forma de detener el tiempo; que sabes perfectamente que nunca para pero se te olvida. Pues eso mismo es lo que pasó

martes, 22 de noviembre de 2011

Es mentira, la tristeza nunca fue miss


Es más bonito contar historias de otros porque no te duelen los ojos al terminar el cuento. También es cierto que llorar es bonito, o eso dicen todos los poemas tristes. Yo he visto belleza entre las líneas que soltaba María, la del tercero izquierda en su blog de cuadros virtual, cuando contó que tenía el corazón como un puzzle del toys r us. Aquí, sin embargo, lo bello pasó de ser la recompensa a fotografiarse para aparecer en todos los carteles de desaparecidos de la ciudad. Puedo ponerme triste y contar, como dice el maestro, o callarme y resultar infinitamente más bella

sábado, 19 de noviembre de 2011


"Si el riesgo me lleva a perder será que había poco que ganar"

O cómo probar cosas nuevas porque el presente no te gusta nada de nada de ninguna de las nadas.
O cómo morirte de miedo probando cosas nuevas por si pierdes las migajas que lo inundaban todo

viernes, 11 de noviembre de 2011

(re)Lleno, por favor


Pensaba en esta vida que me cuelga de zapatos viejos, pensaba en mis aristas como trozos que dan vida a un cuadro a medio empezar, o terminar. 
En las frases hechas que podrían definir mis días. En las afueras. 
Pensaba en que dibujo para ganarme la vida, en lo bien que suena y en lo poco que me gusta dibujar líneas rectas. 
Pensaba en lo bien que le quedan a mis piernas unos vaqueros que las tapen, que sigo sin verme con falda y que por eso, cuando me arreglo parezco una mujer de verdad y no lo que habitualmente me rodea. 
En los callejones donde escondo un montón de textos que no ven la luz del sol, que llevan una etiqueta de mediocridad que actúa de celda para mi propio valor. 
En mis palabras, pensaba en cómo lleno los vacíos con palabras, para no escuchar el silencio porque sí. 
En el miedo que causo en ellos, los ojos tristes que nunca me eligen de puertas abiertas. En los escondites que me fabrican algunos, para meterme a presión y no extender mis alas. Así voy creyendo que no tengo alas ni soy un hada como me repiten otros, que en lo pequeña que me siento está la esencia de vidas sin vivir, días sin estrujar y noches sin dormir que son, al final, lo único real.
Pensaba en si fui el sueño de alguien que lloraba en alguna madrugada de sábado volviendo a casa después de beber demasiado. En si algún corazón albergó mi voz para reír o si sólo era el hígado que, podrido, me soñaba para sentirse menos podrido. 
Pensaba en mí. Para variar. Es mi ombligo el que siempre encuentra razones para salir victorioso de un campo de tedio, aburrimiento y desgana donde los buenos juegan a vencer y los malos no saben perder. Oh, la diosa de las cavernas, la salvadora de almas idiotas, la grande y esbelta Ana que no tiene ni puta idea de nada y escribe para no ponerse a llorar de rabia.

viernes, 28 de octubre de 2011

O lo coloquialmente llamado miedo

Dice que sabe que tengo cojones, pero me pregunta dónde los guardo, le digo:

...a veces en medio del pecho, otras en los tacones de las botas cuando ando, otras en el centro de la garganta cuando hablo, en el 
corazón se me pasean a menudo, llevo días con ellos en el estómago, en fin...

Y lo pongo aquí para dejar constancia de que a veces se me esconden mucho muchísimo, como a los tíos en los inviernos fríos y los tengo a ras del suelo

lunes, 24 de octubre de 2011

uy uy, yo es que soy así de guay


"Tengo que decirte que no cree en el amor"
Me suelta semejante sentencia para definirlo. Y yo me pregunto de qué hablará él cuando a boca llena se le sale la saliva por los labios diciendo semejante idiotez. 
Que no creen en el amor dicen algunos.
Pero cuál? De qué estáis hablando? Acaso nos situamos en ese peldaño omnipotente para diferenciarnos de los humanos sensibles que se enamoran, que sienten, que se erizan y que se emocionan con los ojillos llenos de agua cuando escuchan una canción. Así soy diferente, austero, frío, fuerte. Así parezco un pedrusco en alta mar infranqueable, así establezco barreras, así los mortales normales dirán: Ohhhh, no cree en el amooorrr.

Me pregunto yo si los que en mayúsculas declaran en sus blogs, en sus feisbuk, en sus tuiter y en sus conversaciones de café y tabaco de liar que no creen en el amor, acaso nunca han sentido admiración, atracción, interés, persuasión, emoción, por nada? Nada? De todas las nadas? Anda ya. O es que se nos ha ocurrido ningunear la palabra a ese escaso cajón del mueble de la entrada donde pone relación sentimental entre dos bla bla bla? 
Coño, nos mueve el amor. El amor a eso que hay fuera, a eso que llevamos dentro, a la poesía, al primer disco de los beattles, al último libro de ese admirado escritor, a coleccionar sobres de azúcar vacíos, a las tetas de la vecina del quinto... Eso es amor. El otro también, supongo. 
Y si se refieren a ese en concreto, qué es no creer en el amor? que no crees que sea eterno? perfecto, pues hablemos con propiedad. No creo que el amor dure mucho tiempo, porque para mí una semana ya es mucho tiempo. Olé, perfectísimo pues. Pero me parece una soberana gilipol... una certeza incorrecta afirmar a dedos llenos que no se cree en el amor. Hostias.
Yo he tenido relaciones de amor de tres segundos con el que subió al autobús justo cuando yo me bajaba. Y me he enamorado profundamente de Bruce cuando en el minuto 4.18 de 'lost in the flood' gime cantando. De mi sobrina cuando duerme. De mi madre haciendo migas. De la jodida lluvia de ahora mismo manchando los cristales que ayer limpié. Y del sol. Y de mis ojeras. Y de sus dientes. Y de ese blog. 

Vale. Ya. Adiós!!

domingo, 9 de octubre de 2011

Facts:1

Ayer me di cuenta de que, en breve, me van a empezar a gustar los hijos de mis amigos.
Tengo que decir en mi favor que mis amigos llevan fatal su edad.

Creo que voy a tener una vejez durísima.

domingo, 2 de octubre de 2011

Los desconocidos también cumplen años

Cumple no sé cuántos pero tampoco importa mucho, cumple conciertos y cumple canciones, cumple agradecimientos y sigue manteniendo esa absurda distancia entre desconocidos que nunca dejará que la que escribe levante. Cumple un gesto generoso al mes y cumple de vez en cuando música en ese cuadrito del feis por el que jamás me colaré. Cumple risas, porque otra cosa no, pero tiene en la boca tantas como para llenar lustros por los siglos de los siglos amén. Y entre sus coletillas repetidamente usadas y entre mis canciones inutilmente regaladas se pregunta de dónde he salido y por qué le hablo tanto. Así como si yo supiera por qué hago las cosas, que es lo mismo que le pasa a él cuando se pregunta por qué no le salen en la guitarra setecientas canciones de las grandes. Pues por eso mismo, porque hay cosas sin sentido que nos llenan los dedos de palabras que de nada sirven pero divierten. Pues eso, que felicidades!


Pd. Es para alguien que no lo leerá, pero es que me da igual!! Las largas historias no caben en este blog

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Deseando deseos


A otra mujer la llaman La Insaciable, como si alguien, alguna vez, saciara algún deseo.
Ana María Shua

Preguntas:2

Si te levantas un día de buena mañana, abres los ojos y sin saber como, tienes un dedo extraño metido en uno de ellos:Ya sabes, esa incómoda sensación de que alguien te está metiendo un dedo en un ojo, que te está dando por el mismísimo culo, que te pooooone la pierna encima...Recomencemos, si te levantas un día por la mañana y te ha nacido una polla dentro del culo, ¿ de verdad crees que te vas a encontrar mejor, menos incómodo, si te dedicas a dar por culo a tu vez a cada persona con la que te cruces?

No sé si me explico.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Preguntas: 1

Si cuando eres pequeña y en el coche de camino a la playa, feliz, sacas la mano por la ventanilla  y dejas que el viento la ondeé como una bandera de carne con mástil de brazo pegada a tu cuerpo pequeño, digo yo: Que cuando somos mayores y estamos contentas, deberíamos sacar una teta por la ventana grande que da a la calle y dejar que el viento la ondeé como una bandera también.

Eh, mundo. Mira, teta. 


Y santas pascual, ¿no?

En el norte hace mucho frío

Decía que podíamos acostumbrarnos a todo, que nos suele pasar lo de acomodarnos aun en una cama de esas de púas donde no sé qué faquires duermen la mona. Decía que es fácil siempre que haya ganancias derivadas y que aun sabiendo que al otro lado del río la riqueza podría ser inmensa, es más cómodo quedarse quieto que aprender a bailar con la más fea. Pero es que yo no soy fea. Y yo quiero que bailen conmigo todos los días. Pero él seguía prefiriendo la incomodidad a apoyar su cabeza entre mis tetas blancas que, dicho sea de paso, son tan cálidas como el edredón de plumas que tengo que sacar esta semana del armario. Yo lo tengo tan claro que, fíjate lo que te digo, hay noches que me importa más bien poco tirando a cero que él no quiera venirse a dormir a este verano que tengo en los ojos, tengo tanto calor en las manos que hay personas que se derretirían. Y yo no quiero hielitos a mi lado, que para eso ya están los gin tonics del bar de abajo. Yo quiero chimeneas, hogueras, volcanes y un terremoto de vez en cuando. Eso es lo que yo quiero. Y estaba pensando que eso ya lo tengo yo en el mismo sitio que el edredón se encargará de tapar a partir de esta misma semana. 

sábado, 24 de septiembre de 2011

Parecidos razonables


Llega como la primera calada a un cigarro después de tres días resfriada. Llega como un soplido de aire fresco cuando llevas dos horas pintando la fachada de casa en pleno agosto. Como una ducha de agua caliente tras calarte las sienes debajo de la última tormenta de diciembre. Como el abrazo de mi hermana después de cuatro meses sin verla. Como encajar la última pieza del puzzle de dos mil piezas de puzzle. El primer trago de cerveza más fría del mundo. Las sábanas limpias a las siete de la mañana y el edredón con funda de ikea los lunes que no trabajas. Como bajar la persiana y rociarte de oscuridad sin cerrar los ojos. Como el capítulo final de la serie de trescientos capítulos en dieciséis temporadas, como ver el mar cuando dentro sólo tienes despedidas en estaciones de tren, como ver amanecer desde el aeropuerto, como ponerte la bata esa tan suave que tienen en oysho otoño tras otoño y que nunca puedo comprar. 
Así, así llega el amor cuando creías que no iba a llegar. 

O eso dicen, que yo sólo hablo por lo que dicen los demás. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

Planeando uno de los futuros posibles


Me molan mucho mis padres, mis padres molan, en serio. Siempre quise mantener con ellos la mayoría de conversaciones que mantengo fuera de casa, y lo hemos logrado. Estábamos hablando después de la cena (porque como soy pobre ceno con ellos, y como, y no desayuno porque desayuno fuera como si fuese rica), de todo un poco, de la religión, de la amistad, del dinero... Y no sé cómo hemos llegado al siguiente diálogo:

Papá: Te crees tú que vas a poder volver a irte de alquiler? Tú te quedas aquí a cuidarnos!
Yo: Que nooo! Yo me voy, vendré a cuidaros, pero aquí no me quedo
Papá: Con el carrerón que llevas te veo con el pañuelito limpiándome la baba
Yo: Hostia papa y cuando te tenga que duchar?
Papá: No lo harás
Yo: No! Te ducharé una vez a la semana si acaso. Si total, no te moverás, no sudas
Papá: Tú me sientas en la ducha, me abres el grifo y me dejas ahí
Yo: Y a mamá qué? le doy unas toallitas que se lave?
Papá: Sí, le dices, toma, lávate pero no te las comas

Mis padres molan. Sí, me gustan. Y nos reímos de todo, sobretodo de nosotros.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Consumición

Empezó a adelgazar. 
Adelgazaba sin parar. 
Luego adelgazó más. 
Después otro poco. 
Tanto adelgazó, 
que un día...
desapareció. 

viernes, 16 de septiembre de 2011

Tan fácil es huir como querer escapar

Le preguntó por esas cosas de la vida, cómo te va, qué haces, cómo estás. 
Cuando ella había escrito tres renglones de verdad, él decidió que, en ese momento, planchar era más enriquecedor que escuchar. La dejó hablándole al mismo silencio de otras veces, con la única diferencia de que en ese momento se acordó de que la camisa blanca de lino seguía arrugada en el sofá del salón por cuarto mes consecutivo. Me quedaba bien, la llevaba cuando el año pasado Luis me dijo que el lino era tan suave como yo. Y se olvidó de los tres renglones de verdad y se inventó otra. 

jueves, 15 de septiembre de 2011

Ganar, siempre es mejor ganar


-Se pierden muchas cosas por no sentir así
-Te has parado a pensar que si no saben que puede sentirse así no tienen conciencia de estar perdiéndose nada?
-Vale, tienes razón, rectifico: No sabes lo que gano por ser capaz de sentir así

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Desvistiéndome para la ocasión

Me descuelgo por la enredadera de los besos. Las hojas empiezan a coger ese tono marrón en las afueras, como este corazón, que empezó a subirse a la azotea y se ha visto con los pies en el borde. Él que quería caricias, él que quería sueños, él que quería ponerle a la vida un sombrero de fieltro rojo. Lleva puesto uno, tintado con micolor. Las caricias y los sueños deben estar debajo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Perenne


Jamás olvides que tu vida 
es más grande que tus miedos, 
que tus fuerzas son mayores que tus dudas 
y aunque tu mente esté confundida, 
tu corazón siempre sabrá la respuesta. 
Con el tiempo, lo que hoy es difícil, 
mañana será un desafío superado. 
Pelea por lo que realmente sientes
Y ten la virtud de saber esperar, 
porque todo lo que tiene que ser,

será

Leído por ahí y directo a esa parte que tanto duda

domingo, 11 de septiembre de 2011

Soy música de una manera que no tiene puta explicación, ni la requiere.
Con la sencillez que da entender que los duetos no existen sino en sumas de solos perfectos y que buscarlos es abocarse a cagarla.
Soy un solo, pues.
Un solo rojo y tatuado.
Sólo un solo.

Deducción


Consideremos el tiempo el vehículo en el que mi conciencia se mueve. 
Consideremos que soy una inconsciente. 
El tiempo, pues, no existe. 

Repetición


Hoy hablaremos de aprender, aprender a no tener miedo.
Uno aprende a no tener miedo teniéndolo muchas veces. 

viernes, 9 de septiembre de 2011

Amor a primera vista

Se dio cuenta rápidamente de que entre las ciento treinta y dos mujeres, cuarenta niños y tres hombres, ella aun no había llegado.

jueves, 8 de septiembre de 2011


Es plano, como una página de la guía campsa, es recto, como el segmento que delineaba en dibujo técnico, es horizontal y vertical como tu sonrisa y la mía de más abajo. Es así como soso, sin gracia, sin sentido. 
Pero luego nosotros le hacemos un agujerito y nos colamos en medio, un círculo, como tu ombligo, un hueco, como ese donde te metes alguna tarde, un rincón, como el de detrás de tus arrugas. 

El día. 
A veces agujereamos el día y detrás, al mirar, se ven los que vendrán. 

lunes, 5 de septiembre de 2011


Y si un día a mi mente se le olvidase hacer planes? 
Dice que se trata de vivir aquí y ahora. Y que el aquí y ahora es sólo esto, ya, ohhh ya ha pasado! Era eso y es este instante. Y cuentan que es la clave de la felicidad. Meterse de lleno en cada uno de los momentos que vives. Se suceden, no cesan, siempre aparecen. Pero qué pasa con mis días? Planificar, ordenar, movernos en dirección 'algo' es necesario (creo). Cómo hacer para equilibrar? para enseñarle a la mente a disfrutar plena y visceralmente del presente y a la vez dotarla algún tiempo del día, para hacer planes? Pueden ser planes cercanos, lejanos, utopías u otras mierdas. Ambas cosas son necesarias. Poner absolutamente toda la atención en aquello que haces, ya sea comer, besar o ducharte. Y a la vez hacer listas de proyectos. Y claro, en esos proyectos algo tendrá que ver el pasado, la experiencia, qué hiciste, qué te gustó, qué no, qué quieres repetir, qué no y bla bla bla. 
Entonces, coño! Por qué tanto odio a la mente (el citadísimo ego) que navega entre pasado, presente y futuro si es absolutamente imprescindible para experimentar la vida de manera más rica? Aclárense por favor. Vivo aquí, en medio de la civilización de la que no quiero irme. No soy ni quiero ser una iluminada que medita siempre. Quiero experiencias. Y para vivirlas necesito a mi mente. Y si viaja entre el tiempo, que viaje, que siempre me trae beneficios. 
Lo que no sé es por qué he terminado enfadándome yo sola :s

Otra estúpida actitud

Nos gusta arrinconarnos bajo la lluvia que nosotros mismos inventamos, la hacemos barro, fango, lava. Además le añadimos piedras, espinas, puñales, balas. Somos eso también, lo que surge cuando hay baches. Pero a veces, a veces no sé de dónde coño sacamos la aplastante capacidad de convertir un pequeño traspiés en los precipicios del cañón del colorado. Nos gusta ese halo de tristeza, melancolía, apatía, desgarro. Quizá buscamos el amor que nunca tuvimos, como si allí, donde nadie nos ve, aunque todos nos estén ayudando, fuese a venir el mismísimo dios a ponernos un sombrero de mexicano. Seguimos creyendo que fuera, allí, detrás, delante, en los suburbios de nosotros mismos, está la solución. Y lo que es peor es que ni siquiera sabemos a qué le estamos buscando solución. 

miércoles, 31 de agosto de 2011

Mañana estreno traje de luces, de los que se van apagando en su mirada

O cómo no sentirte una diosa en los ojos de un dios

martes, 30 de agosto de 2011

Acepta riesgos, sé valiente.
Sólo hay una manera de vivir, y es peligrosamente.
Y ése es el peligro,
que uno ha de actuar sin saber,
que hay que pasar a lo desconocido.
Osho

sábado, 27 de agosto de 2011

Él a la derecha,
ella a la izquierda
y en el centro una mujer
que quiere aminorar
la velocidad de la vida

martes, 23 de agosto de 2011

No veo la luna, pero hay una estrella brillando.

Será la que echo de menos.

hambruzo

Voy a comerme la mañana con magdalenas!
(Odio la g de magdalenas)

Queréis? Mañanas o magdalenas!??!

jueves, 18 de agosto de 2011

Entre teclas

"Sabía todo sobre la literatura excepto como disfrutarla." (Joseph Heller)

‎"Ante ciertos libros uno se pregunta: ¿Quién los leerá?. Y ante ciertas personas, uno se pregunta. ¿Qué leerán?. Y al fin, libros y personas se encuentran." (André Gide)

‎"Un libro es una versión del mundo. Si no te gusta, ignóralo u ofrece tu propia versión." (Salman Rushdie)

‎"Escribo para definirme, un acto de autocreación, en un diálogo conmigo misma, con escritores que admiro, vivos y muertos, con lectores ideales. Porque me da placer. No sé con certeza para qué sirve mi trabajo." (Susan Sontag)

"Leer no es matar el tiempo, sino fecundarlo." (H. C. Brumana)

‎"Lo que un escritor puede hacer en la soledad de una habitación es algo difícil de destruir por cualquier poder." (Salman Rushdie)

‎"La imaginación es la voz del atrevimiento." (Henry Miller)

viernes, 12 de agosto de 2011

Fácil?

El amor no es amor si se altera cuando hay una alteración
William Shakespeare


jueves, 11 de agosto de 2011

Montoncitos de personas

Quiero una cena en mi casa de campo. Con todos vosotros. Sí, con gente desconocida, con los de siempre, con cerveza fría y tabaco. Con conversaciones difuminadas. En el rincón el del blog de la derecha, allí los demás, los otros en la piscina, siete en la cocina calientan lo primero que pillan.
Quiero rodearme de muchas cosas que no sean espacio vacío. Llenar el tiempo. Llenar los ojos de más pestañas. Quiero todo eso.

lunes, 8 de agosto de 2011

Y en el fondo sé que soy océano.
Uno de esos con olas por fuera, arriba, antes.
Y dentro, todo sigue en calma,
como si nadie pudiese moverme un pelo.
Pero eso es sólo en el fondo.
Y yo sigo siendo también las afueras.
Ya no le tengo miedo al monstruo de grandes mandíbulas, el del fuego en los labios, el de las garras afiladas al que llaman pasado. Murió. Pero me dejó a su gemelo que responde cuando alguien dice mañana.

domingo, 7 de agosto de 2011

Todo lo que ha existido, empezó con un sueño.
Date un paseo, siéntate o túmbate tranquilamente, reflexiona y sueña.
Cuando hayas formulado tu sueño, es hora de actuar.
El éxito depende de la acción.
No hacer nada es propiamente una acción, y la más nociva de todas.
Se llama negligencia.

lunes, 1 de agosto de 2011

No es esto lo que yo quiero contar

Me voy a cagar en la puta, por ejemplo, no sé, ese ente indefinido que utilizo cuando me cabreo con la vida. Me voy a hinchar a hostias con el primero que se me cruce por el alma. No, tú no, tú nunca te cruzas, ni vienes, ni apareces ni sorprendes. Tú no vienes, no llegas, no te muestras. Tú dices, dices y hablo porque me vuelve a tocar. Siete palabras detrás de otras siete para hacer juego con los siete soles que decidí ofrecerte en cada esquina. Pero tú no quieres los soles ahora, los quieres luego. Y no sabes lo harta que estoy de los luegos, los mañana, los dentro de poco, los míralos que ya llegan.
No sé si llegarán, si vendrán, si aparecerán. Sé que no ha llegado, no ha venido ni ha aparecido el amor a robarme todas las llaves del corazón que digo que cerré por derribo. Es mentira, qué coño, yo siempre reformo y modifico, y si algo está perdido, dolido y cansado le pongo pintura plástica en las afueras, pilotaje de hormigón armadísimo en los cimientos, andamios de alta alcurnia y lo lleno todo de grúas. Yo nunca muero. Es esta historia la que está matando lo que llegué a ser. Y nada, que no escapo, que no salgo, que no navego. Todo por creer en el amor, en ti, en mí y en los muertos del pasado. Y fíjate la tontería, el pasado así no muere, más bien se repite, se relame las esquinas porque han vuelto a ser lo que eran y están tan contentas ellas, sin mí, sueltas a la deriva del viento.
Me estoy desequilibrando, abandonando, deshaciendo. Me estoy olvidando de mí. Otra vez.
¿Se aprende alguna vez algo?

domingo, 31 de julio de 2011

Sesenta días aprox.

Agosto del 2011...
Se oyen gritos en la calle, en las afueras. Hay cuerdas vocales bailando un rock and roll a la orden de unas letras. No sé qué letras son. Me levanto de la cama sudando en otra de esas noches en las que el insomnio lee conmigo el primero de Paul Auster. Me acerco a la puerta. Veo el pelo negro que guarda tus ojos que no son verdes ni son marrones. Dicen algo parecido a un 'te quiero'. Pero como yo ya no sé cómo suena un 'te quiero' me espero a septiembre para ver si aquello era cierto.

Septiembre del 2011...
Los oídos ya no me pitan por la otitis del pasado enero. Tus ojos son más verdes que mi falda. Está volando sobre mis rodillas con el aire que entra por la ventanilla del coche que nos lleva al norte. Hay libros y tabaco en la parte de atrás, el dinero que nos cabe en el bolsillo de tus vaqueros y dos maletas de ganas en el maletero. Quizá octubre nos traiga de vuelta al sur. Quizá el te quiero suene mejor contigo.

sábado, 30 de julio de 2011

Escenarios vacíos

En el fregador mientras hago la ensalada,
en la ducha que he dejado los azulejos brillantes,
en el suelo que ayer te tocó fregar a ti.
En el sillón relax al que le arreglaron el muelle,
en el escritorio del estudio donde trabajo.
En el coche que ayer pasó por el auto lavado,
en el auto lavado que ayer llevé mi coche.
En la pared del pasillo recien pintada,
en la cama con sábanas azules limpias,
en el lavabo con el grifo que no deja de gotear,
en el rincón del espejo para vernos de nuevo.
En el sofá que quemé cuando no estabas,
en la escalera que baja al garaje,
en el garaje cuando saques la moto,
en la moto, me gusta sobre la moto.

En nosotros mismos.
Ese es nuestro lugar.

Los colmillos en guerra, sublevados, indignados.
De no saber masticar lo que encuentran para alimentar a su amigo el estómago.
El estómago está en huelga de malas digestiones, por no saber absorber ni asimilar ni separar lo bueno de lo extraño.
Los extraños somos nosotros aunque nos conozcamos de media ruta, la ruta común, distante y alborotada.
También tengo alborotadas las rodillas, de clavarme ante tus ojos para bailarte un tango en la frente.
Comerte y trastornar tu mirada.
Aquí, ponla aquí, debajo del pelo que se marea cuando me subes a tu barco.

domingo, 24 de julio de 2011

Del tirón

Sabes esas fotos de caminos que convergen en un mismo sitio,
a veces no sé cómo puede caber todo el destino en tus ojos.
No sé cómo puedo decirle a mi cabeza que deje de darle vueltas
a esto, a ti, a aquello que sigue siendo lo mismo.
Y el corazón que no pregunta,
que se sale,
que emerge,
agua y aire.
A veces no sé por qué a tus lentillas no le salen brazos
porque si yo las tuviera te abrazaría con ellas,
que con los ojos no puedo,
pequeños, marrones como mañana por la mañana.
A veces no entiendo nada.
Ni sé por qué me enamoré de ti,
de tus bambas feas que nunca me pondría,
ni de esa camiseta que te queda tan bien.
Contigo.
Y vivo y respiro aquí,
lejos, distante, en un allí diferente que no está contigo.

A veces quisiera raptarte,
otras veces también,
el resto más de lo mismo.

Y nadar.
Yo nado en mi cama, lo sabías?
Como si estuvieras rondándome la espalda,
como un gato extraño,
que a los gatos no les gusta el agua,
pero el agua que fabrico para mojarme contigo sí me gusta.
Me gustas. Además de quererte.
Hasta yo me gusto enamorada de ti,
eso es lo extraño.
Lo raro es que yo esta vez también me quiera.

A veces no sé qué hacer con este amor aquí dentro

viernes, 22 de julio de 2011

Prometo que a partir de mañana me portaré bien

Repetir todas las noches después de pedir perdón por no haberlo cumplido

jueves, 21 de julio de 2011

Me invento historias de amor

Laura va sentada en el cuadro de la bici negra que compró para eso. En el centro comercial el dependiente le hablaba de marchas, velocidades y pedales antideslizantes. Él sólo miraba el triángulo donde las piernas de Laura se apartarían del suelo.
Tiene 5 años y él la ama como nunca ha amado antes.
Su pelo, sus ojos, los labios y los besos de hormiga como ella llama a los besos poderosos le siguen pareciendo un milagro.
Sólo quince días al año para olvidarse de juzgados, de pleitos, denuncias y encuentros con abogados trajeados que hace mucho tiempo que vieron el mar.
El mar que quiere enseñarle y las montañas y el cielo que les cabe en el paladar. Qué corto es el tiempo para que quepa el amor y qué intenso el sol cuando pasean sobre el asfalto, sobre la bicicleta huesuda, sobre cajas de cartón.
Y ella que no entiende ni sabe de poemas ni versos ni prosas.
Mateo vuelve a ser un niño sin frenos y un adulto encerrado bajo la calva que empieza a asomar entre los pelos. Se ríen frente al espejo, él le pide a Laura su melena y ella ría dejando caer su flequillo sobre la frente de Mateo.
Ella merienda, ella juega, ella duerme.
Él la mira, la vuelve a mirar y se relame los dientes como león que protege a su cría.
El amor en bicicleta, el amor en carrera hacia todas las metas.
Le enseña los colores con los semáforos, los números con las señales, quiere contarle que la vida es un milagro como todas esas palabras que les dan vueltas por la boca antes de pronunciarlas.

Tal vez ella ahora no lo entienda pero él está decidido a llenarle el corazón de lunas llenas.

Paranoia modo On

Hasta el agua fría me calienta los pulmones, es lo que me sucede esos días en los que por dentro sólo tengo calor, y ganas, y sueños que cumplir. Total, casi es la vida entera, que me la he pasado enredando preguntas con soluciones, y enigmas con misterios con final feliz. Eso es la vida, no? resolver el milagro, buscar los por qués y descubrir que la única pregunta mágica es para qué.
Para ser libre y voraz. Para ser valiente, para atesorar momentos sin pensar que serán recuerdos que te acompañen cuando todo vaya mal. Porque a veces todo va mal aunque sepas en algún rincón de tu cueva que eres tú el que lo ve y no lo que está sucediendo. Da igual, tu punto de vista siempre será el único a sentir, hasta que lo cambies por otro, cuando la experiencia te cuente en el oído que aquello estaba mal aunque tú lo estuvieses haciendo bien.
Nadie te entenderá, nadie sabrá lo que tienes dentro y al final lo único que sabes es que si cada uno de los que te rodea ve un trocito de cielo o infierno dentro de ti, entre todos, te harán ser quien eres. Y a eso le sumas lo que tú ves y sientes, lo que tienes y no puedes contar, lo que quieres aunque no tengas ni idea de dónde está. Una toda tú que a veces, ciertas mañanas de julio, se sienta en el escritorio y se da cuenta de que nada de lo que ha ocurrido importa y que todo lo que vendrá será más de lo mismo. Hoy, aquí, en este instante, sabiendo que se escapa, que ya se ha escapado y que es tan milagrosa la vida que te da otro ya, y otro y luego otro. Y aun se te ocurrirá desperdiciar los 'ya' porque son tantos que te permitirás aburrirte. Hasta que vuelvas a despertar. Una oleada de verdades y mentiras, arriba y abajo, como las olas del océano donde nunca te has bañado. Eso es lo malo, que no recuerdas que ya pasaste por ahí cuando el mismo camino se te abre en las pestañas. O lo recuerdas pero como tú ya eres otra, de poco sirve la experiencia, que hasta la tuya se parece a uno de esos consejos malolientes de los que están fuera y se creen capaces de vivir tu vida por ti.
No sé, es todo raro, tan raro como ponerte a escribirlo, publicarlo en un blog y pretender que alguien entienda algo.

martes, 19 de julio de 2011

Ni es poesía ni lo otro, pero nos acerca

Él sabe y generalmente calla
Sólo cuenta si es que cuenta
cuando le tiro de la lengua
sedienta de saberes, alquimias y sueños.
Nos encontramos hace poco midiéndonos con el tiempo,
si dejamos atrás las horas parece que nos conozcamos de lejos.
Mañana se va unos días,
y como los relojes nos molestan
sé que no serán días y sí algo parecido a un lustro.
Sabe de mí lo que quiero que sepa
además de todo el infinito que se inventa.
Y hacemos juego con las palabras,
nos contamos versos que saben a prosa
y desayunamos letras sin aroma a café
pero que huelen a eternidad a la orilla de un parque.
Nos queremos sin cuerdas ni sogas
sin pertenecernos ni poseernos,
y aun así los lazos parecen cadenas.
Quizá nos aleje el rumbo, la veleta y los abrigos del invierno,
pero sin tener que verlo ni olerlo
ya sé que seguirá dando vueltas aquí dentro

Mínimo instante sin reloj

El banco de madera pintada en verde, los árboles, las ramas caídas, el sol colándose por las ventanas que dejan los pájaros cuando pasan y el vacío.
El silencio inunda la atmósfera.
Llega él. Llega ella.
Él desde el lado izquierdo de la vida, ella apuesta por la falda en la solapa.
Se sientan y hablan de las profundidades. Lo que sus océanos tienen dentro y lo que hacen las olas cuando les da por visitar otros ojos.
Se cuentan, se abren, se expanden, se vierten.
El banco ya no es banco, ni el tiempo pasa ni las ventanas tienen puertas que se cierran.
Hablan, miran al frente, se derraman.
Hay un clic en una parte del cerebro, bajan al suelo, tocan el césped con los dedos de los pies desnudos.
Ha llegado el momento de convertir el océano en rutina, las olas en horas, los pájaros en ruedas de coche y las ramas en abanicos para el calor del sur.
Se va él. Se va ella.

lunes, 18 de julio de 2011

De dolores y drogas

Me duele la muela
Me drogo para que no me duela la muela
El dolor sigue existiendo pero yo no lo percibo
Qué hay de diferente en lo que hago respecto a otros dolores?
Acaso vivo sin ser consciente de qué es lo que más me duele?
Mira que me jodería perdérmelo...


Estaba yo pensando. Si no lo percibo es que no es dolor? Es que no existe?

jueves, 7 de julio de 2011

A veces hablamos de imanes, de cómo me acerco yo y cómo eso hace que algún otro se aleje. Hablamos de las relaciones y los encuentros. A veces, sin saber por qué, sin ser fingido ni impuesto ni forzado, dos que andan relamiéndose por las calles, se alejan. Quizá es que necesitamos la lejanía para volver a saborear el encuentro. A veces observo cómo llevo las relaciones que mantengo, sentimentales, amistad, familia y hasta con mis plantas. O con mis hobbies, o incluso el trabajo. Hay un momento en el que algo de nosotros se aleja de otro algo. Sin más. No es decir adiós, ni es algo consciente, la distancia va ocupando trocitos y hay kilómetros. O tiempo sin llamar, sin vernos, sin hablarnos... Sin saber por qué, ni cómo ha sido, ni para qué. Sucede. Y luego sucede lo contrario. Cercanía, búsqueda, reencuentro. Quizá es otro aspecto más del ser humano. No saber apreciar, disfrutar o gozar de eso que habitualmente nos acompaña. Algo nos aleja, aunque no nos demos cuenta. Para volver a unirnos. Y así siempre. Y no tiene por qué ser una lejanía de tiempo. Quizá sólo se viva en una misma tarde. Puedes pasar dos horas con alguien y haberte alejado diez minutos. O puede ser a lo 'grande', sí. La cuestión es abrir espacios para luego volver a comértelos.
A veces todo esto me parece fascinante.

En Otro Plano de Existencia

- Te voy a decir por qué no me he muerto todavía ( muy serio, me mira por encima de las gafas). La razón por la cual soy indestructible es porque, en el Otro Plano de Existencia, soy un dios ilimitado y furioso. Ni el Cielo ni el Infierno me desean. ( Se va exaltando)

-En El Otro Plano de Existencia yo soy un arroz con bogavante.

Fin de la conversación.

( Creo que le estoy estropeando el blog a Nebroa)

miércoles, 6 de julio de 2011

Y parece normal!

Me empeñé en ser feliz. Tanto y tan bien que me lo estoy creyendo. Hoy miraba mi vida por fuera y veía todos estos atascos que quieren empobrecerme el camino. Veía escasez de, ausencia de, falta de... Y de repente, acostumbrado mi cerebro a cambiar de ritmo y buscar otra marcha, que para eso es mío y yo lo enseñé... vi que tengo todo eso que tienes tú y que quizá ni siquiera ves.
Comida, brazos, vista, la posibilidad de andar, respirar, besar, reír, beber.
Y amigos y palabras, y tengo versos sin escribir y alguna que otra vocación por descubrir.
Tengo amigos, posibilidad de amigos y amigos por rescatar.
Tengo los abrazos de mi sobrina y croissant de chocolate!
Y mi madre preparando lasaña, la nevera llena de cosas y agua fría.
Y hasta aire acondicionado!
Libertad de horarios, café solo y esa mini brisa que me da en la cabeza cuando me acuesto en sábanas limpias.
Un email, un te quiero, las ganas de bañarme desnuda y el mar para hacerlo.
Coche, pelo, unos labios maravillosos y pulseras de cuero.
Alguno de esos que quiere volver a besarme, alguien que quiere hacerlo por primera vez y hasta uno que prefiere dejarlos en el pasado para saborearlos cuando quiera sin estropearlos.
Gasolina en el coche, libros llenos de vidas nuevas.
Me muevo, puedo moverme. Hinchar de aire la panza y ver cómo no se inmuta el ombligo.
Dientes, todos. Ojos, dos. Música para muchos siempres.

Sí, es lo mismo que tenía hace años. Miraba pero no veía nada. Lo peor es que no me veía nada dentro. Hasta que encendí las luces. Y mira por donde estoy llena de todo.

lunes, 4 de julio de 2011

Ocho porquerías

Le he envíado un mail a un arquitecto-jefe para cobrarle una cosa
Me ha dicho: Ya hablaremos un día de estos
Si en los emails laborales pudieran ponerse poemas hubiese puesto mi cara (lo pilláis? :s)

Hace tanto calor que... no se me ocurre ninguna exageración. Vaya mierdecilla de escritora

Dice que en las fotos del viernes casi se me ve un pezón, que se ha asomado por encima del monitor a ver si veía algo

He mentido, hoy he mentido, hacía bastante tiempo que no lo hacía. Guardarme verdades sí, pero mentir no. Uy no, he mentido dos veces. Mierda.

Anoche soñé con fuego, me acojoné mucho.

Me gustaría que mi pez muriera, ya sé que está mal pensarlo, pero es que es un poco verdad.

He entrado a una página de trabajo llamada Murcia Joven Empleo no sé qué y me ha saltado una alerta: Usted no es joveeen!!

Sé que mi vida va a cambiar, pero no sé si será de golpe o poquito a poco. Y casi que preferiría las prisas...

Empezando por aquí y acabando por allá

Me pasa que cuando las palabras nos empiezan a dar vueltas en la boca antes de que lo hagan rodeando el volante del coche en el que siempre digo que quiero raptarte para llevarte a mañana sin que te acuerdes de antes de ayer, me pasa como ahora, que leyendo mi propia frase se me quedan los pulmones sin respiración. Sigo dándole vueltas, además de a tus piernas también lo hago con mis sienes, para qué servimos, qué ganamos, cuántos hijos dejaremos de tener y cuál será el polvo que echaremos para no olvidar nunca. Luego giro en torno a tu pelo, que le han salido canas para hacer juego con mis ganas de ti. Ya ves la gilipollez que se me ocurre cuando le da al amor por saltar a la comba con mis tacones. Que si moriremos juntos sin morirnos de golpe o si de repente a uno de los dos le dará por cargarse todas las fotos del otro. Eso sí que es una gilipollez. O no. Lo de romper por la mitad las fotos en las que dos salen juntos. Así como si las imágenes se nos parecieran en algo, no crees? Es como aquella foto nuestra, donde sonreímos con cara de pánfilos y yo tengo la cabeza en tu hombro como si quisiera dormirme en él y que vinieras a despertarme con una lanza y un caballo veloz. Me la cargué. Encima ni siquiera con las manos, es tan cutre el presente que ahora nos da por recortarlas con el programa ese que te bajas de internet. Se habrá visto mayor cutrez? Y en la papelera de reciclaje ponemos todos los trocitos del otro que un día se parecía a nosotros. Y luego le damos a restaurar. Como si lo viera.
Creo que somos tontos. Que no tenemos remedio. Creo que en algún tramo del camino a mí se me olvidó crecer y a ti aprender que lo que no hagas hoy no sé cuándo coño lo vas a hacer.

domingo, 3 de julio de 2011

Vivan las pastillas rosas

Vamos a ver, si es que aun podemos ver algo, si yo lo que quiero es escribir de cosas bonitas, chachis que te cagas y tan sumamente moñas que te salga leche condensada de la polla, puede alguien decirme por qué termino contando miserias, oliendo a estiercol y pisoteando a la vida?
Que sí, que ya lo sé, que el papel fingido, que el ego, que su puta madre y el padre butanero. No hay manera de escapar siempre de ese todo. Otros muchos siempre sí, pero este no. Y entonces lo que empezaba diciendo que había una fiesta sin pijamas y que te iba a desayunar a las tantas termina siendo un entierro de tres muertos que no saben que vivieron.
No está mal, al menos lo veo, no te me vayas a creer que he sido absorbida por el lamento y me he quedado durmiendo entre las espinas de mi asquerosa boca. Que no, que yo lo sé, que me repito, que canso y aburro a los perros. Y como soy muy perra pues hasta yo me aburro de oler mi propia mierda. Oh no, que entonces viene la otra idea, la de no te reniegues que entonces es que no te quieres y si no te quieres no vences. Vencer dice! Vencer de qué? cómo? cuándo? dónde dices que es la fiesta de disfraces?

jueves, 30 de junio de 2011

Todo está bien, tan bien como entender que en su sitio reposan los hechos.
Que lo otro vendrá entre sueños.
Todo está bien aunque me empeñe en lo contrario.

Ver colarse tu ausencia entre los cubos de pintura es intrigante.
Todo es blanco, el rodillo, la brocha, los trapos y el plástico que cubre los muebles.
Todo menos la línea roja recta e infinita que atraviesa la pared de lado a lado.
Rojo de pena, rojo de soledad, rojo de cicatriz mal curada.

domingo, 26 de junio de 2011

Efímero

Voy a alquilar un abrazo con opción a compra. Tengo uno medio visto, a plazos, primero te tocas las manos, luego el pecho, luego acercas la cara al cuello y para conseguir un efecto duradero hay que emplear la nariz, hueles la zona de piel que hay debajo de la oreja y si no controlas el efecto puedes morir en el intento. Asumo el riesgo, voy a alquilar un abrazo con opción a compra. Esta tarde me lo entregan si no falla la empresa que lo oferta. Llevo demandándolo alrededor de siete siglos, más o menos. El lugar de la recogida aun no lo sé, y me da igual porque apuesto a que se me elevan los pies cuando abra el paquete en el que va envuelto y me dará por tocar el cielo. Yo es que soy así de rara, espero un abrazo y cuando llega echo a volar dejándolo en tierra. Bueno, peores cosas se han visto, como saber que en cuanto te entregan la compra habrá comenzado su deterioro. Será por eso por lo que es tan especial, si fuese duradero me cansaría y lo mismo iría buscando otros brazos-empresa que lo dieran. O no. No sé. Sí lo sé, lo que pasa es que digo que no para sentirme mejor.

sábado, 25 de junio de 2011

Taiwan canino.

Os recuerdo, tengo dos perros. Una galga y una mezcla de cocker y de teckel. Les apodan Carla Bruni y el pequeño Sarcozy, por razones obvias. De acuerdo, los galgos son...es difícil de explicar. No son perros, son una extraña mezcla entre caballo y gato. Los galgos son raros, muy listos para lo que quieren, e ingenuos como pequeños niños para enfrentarse a los problemas del mundo real. Necesitan ser protegidos, incluso de sus propios congéneres, como veréis a continuación:

En un principio solía dar un pequeño hueso de piel de ternera seca a cada uno de los perros. Carla Bruni, muy ufana, se tumbaba en su cojín a disfrutar de la golosina con fruición. Pequeño Sarcozy, sin embargo, gemía por toda la casa apenado, hueso en boca, hasta encontrar un lugar apropiado para esconder su tesoro; generalmente debajo de mi cama, pero la bombona de butano, el W.C. o mis zapatillas eran encontrados como lugares satisfactorios también. Pequeño Sarcozy no parecía disfrutar del premio huesudo.

Pasado un tiempo, el Enano Francés adquirió la costumbre de robar su hueso a la Modelo Huesuda después de que esta lo hubiera masticado un buen rato. Carla, con su hueso reblandecido a conciencia, se levantaba para hacer un descanso y beber agua antes de dar buena cuenta del festín, momento que Sarcozy aprovechaba para robarle y, ahora con calma y mínimo esfuerzo, comerlo. Ahí  quedó desvelado el secreto de los lloros y gemidos del perro pequeño al regalarle su hueso, ¡ Sarcozy era un vago! que quería que alguien con más paciencia, y dientes más grandes, le hiciera el trabajo.

Los perros, pequeños y con complejo de enanos aprenden, queridos. Ete aquí un nuevo capítulo en la explotación laboral. Sarcozy ha descubierto que, cuando quiere un buen hueso, no tiene que esforzarse en mascarlo y rumiarlo, sólo tiene que esperar a que otro le haga el trabajo. Así que, una vez que ha robado el hueso, ahora blando, a Carla Bruni, saca de su escondite el suyo y lo deja en el colchón de la galga. Lo deja y se asegura de que la perra lo vea y lo coja. La pobre, solícita, lo masca y reblandece; y vuelta a empezar. Pero eso no es todo, por qué esperar a que yo les de un hueso, cuando tienes docenas guardados bajo la cama, tras dos años de acumularlos. Cada vez que le apetece comer uno, le entrega la materia prima a Carla Bruni y, al rato, vuelve para recoger la materia manufacturada. Sarcozy ha creado su propio Taiwan canino.

Pobres galgos.

viernes, 24 de junio de 2011

Cuentos de esos que inventas y que casi acabas creyendo

El otro día me acordé de todos esos sitios donde íbamos a hacer el amor, recuerdas?
Querías por la noche cuando el sol repicaba las doce del mediodía, y querías la luz del día cuando a cenicienta la reclamaban en su aldea. Siempre me preguntaba por qué hablabas tanto y tan bonito si luego no hacías ni mucho ni menos, sólo un cero en la frente como regalo de aniversario. Recuerdas? El probador, y la playa, los asientos del metro y el bar de la esquina. Al final sólo había un sofá malgastado de tanto mirarlo y no tocarlo. Y yo preguntándome dónde tenías guardado el final del cuento, la última página, el the end de las pelis. Y tú que no, que era mentira, que me querías y me amabas, sólo es que estabas raro. Raro te llamaba ella, aunque eso sólo lo supiera el día que a uno de los tres le dio por descolgar el teléfono y joderme los días de invierno. Era agosto, recuerdas? pero yo pasé más frío que los esquimales que salen en los documentales de la tele. Te quise. Te quería tanto que jugaba a mentirme delante del espejo, fingiendo que a veces las horas se meten en los cuerpos de los humanos y lo alborotan todo sin tener un motivo. El motivo se llamaba Eva, la del taller de teatro, tan bien se os daba actuar que se te olvidó ser quien siempre fuiste conmigo. Aquella sinceridad que vendías al principio, las verdades taladrándonos los días, recuerdas? Y yo asentía, como salida de un cuento de hadas, creyendo que a los hombres, cuando miran a los ojos, les puedes ver el alma en transparencia. Yo sí te fui transparente, pero a mí no me costaba serlo, tan transparente que después de irte con ella se me veían los huesos si me mirabas a contraluz. Claro que tú ya no volviste a mirarme, me miraban ellos, los fantasmas que se me aparecían todo el rato. Qué malo es el miedo. Creí que nunca podría despegarte del pasado, que ibas a estar ahí para siempre, en el centro del pecho, entre el colgante de cuero que me regalaste y el corazón de acero que ahora luzco y del que presumo. Ya no soy aquella, me hiciste ser otra, y quería darte las gracias. Dile a Eva que el día que le digas, en la ducha, que no sabes qué ocurre pero que estás raro, habrá acabado una etapa, habrá empezado tu aburrimiento y en ella la desdicha. Con lo fácil que es decir ya no te quiero.

miércoles, 22 de junio de 2011

Que queme qué?

El solsticio suele llevarse los deseos al mar de las realidades, o eso dicen, o eso me creí. Soy crédula cuando quiero serlo, así que a veces me da por jugar a creer que si quemo lo que no quiero, con mechero, vela e incienso incluídos, lo que no quiero se quemará y no volverá. A veces juego a creer que si quemo lo que deseo, volarán las letras y vendrán experimentos. Así que ayer jugué a creerme que lo que decía una gran bruja amiga iba a ser verdad. Escribe lo que quieres, prende la vela, enchúfate al incienso y deja que el solsticio se lo lleve.

Ella no habló de quemar sofás. Pero yo sí lo quemé :s

Se me fue de las manos, jajaj, la lié. Pongo la vela en una bandejita de cristal, el incienso por ahí apoyado, le meto fuego al papel... El cristal cede por el calor del folio. Se rompe, se hacen trocitos con folio prendido encima y mi chancla de sirve de extintor. Lo apago todo... Qué adulta soy, soy capaz de apagar un fuego. Me voy al fregador a coger un trapo para recoger las cenizas que el solsticio no ha querido llevarse. Vuelvo a la hoguera de pin y pon y veo el sofá prendido. El sofá amarillo, que no tiene deseos ni mierdas, es un sofá! El solsticio se ha confundido como yo!!... Le doy siete manotazos al estilo madre cuando eres pequeño y no puede pegarte como ella quiere y todo se apaga. Se apaga todo menos el agujero tremendo que acabo de hacerle al sofá. El hueco de los deseos, dice otra bruja cuando lo ve! jajaja...
Me descojoné mucho, es cierto. Tan cierto como que no sé aun si los latidos del pecho eran de las risas o del acojone tremebundo que me acaba de palpitar en el lomo.
Las pruebas de mi ritual impoluto... jajaja

Y los apaños de una bruja sin escoba!!

martes, 21 de junio de 2011

Hablamos o algo?

Vuelvo a fumar demasiado, dejo de teclear, enciendo un cigarro, lo dejo en el cenicero. Se lo fuma casi entero, cuando vuelvo a cogerlo el fuego se ha cargado la mitad de lo que era. Tenía ganas de escribir y no sabía por dónde empezar. A veces me pregunto quién va primero, si las ganas o lo que quieres contar. Casi siempre ganan las ganas. La mayoría de las veces en las que empiezo a escribir no tengo muy claro lo que voy a contar. Al contrario de lo que me enseñaron en el taller al que asistí este curso; primero piensas qué, luego cómo vas a contarlo, quién lo va a contar. Por eso escribo un blog y no siete libros al año. Porque no se me da bien la técnica. Iba a decir que probé a hacerlo así, pero es que es mentira. Pasé por el momento frustrador del asunto. Ya sabes, compararte, dividirte, cuestionarte y decidir que no, efectivamente, no sé escribir. Dejé pasar los días, sin forzar, hasta que volví a entender que por qué no iba a saber hacerlo? Escribir. Al final es sólo soltar, contar. Como sea, como cuando hablo. Como si estuviésemos tomando café ahí abajo. Pues eso, que tenía ganas de escribir y no sabía de lo que quería hablar. ¿Alguna preferencia?

miércoles, 15 de junio de 2011

Quería escribir, mucho, largo, extenso, intenso y profundo. Escribir para extraerme, para soltar todos los pájaros que anidan en el centro del pecho, tan pesados, tan cansados que se me han llenado de plumas los pulmones. Soy piolín disfrazado de halcón, callejero para más señas. Me siento pato aunque finjo ser águila para acabar creyéndomelo y salir volando un día de estos.
Porque sé que tengo fuerza, no, tengo super fuerza, para salir de esta y entrar en otra. Para derrapar bordeando esta escena y llegar a algún otro encuentro con el mar donde las algas no se te queden pegadas a los pies. Joder, qué asco, bañarte en el mar con las algas dando vueltas. Nunca lo soporté. Dónde estábamos? Vale, en las plumas, en los pájaros, en el peso y en la pose. Pues eso.

lunes, 13 de junio de 2011

Aún es de día y este blog se me antoja de anocheceres, de brujas alrededor de unos vasos, unas copas, unas botellas (pásala, Eddie), de unas risas que flotan en el viento, de miradas que se entienden y de música para hacer y compartir. ¿Aquí no ponéis música?


Para tormento de K y de Maeve, sigo a vueltas con la libreta roja y el ramito de violetas aunque está claro que no la ha leído. Y no voy a preguntar por qué. Pero me puse el video para escuchar la canción y salía el estanque del Palacio de Cristal con cisnes blancos en vez de mis adorados negros. Hace treinta años, seguramente. No había valla alrededor pero tampoco estaban los bancos de hierro de mi infancia, los blancos de encaje de agujeritos que me tatuaban la piel. Los cisnes comían de la mano de Cecilia y curiosamente, el sábado fue el primer día que vi a mis negros comer de la mano de alguien. Nunca los había visto acercarse a por comida igual que hacen los patos y me gustaba que fuera así, ellos siempre juntos pero al margen de los demás. Belleza única y lejana.


Así que no son inaccesibles. Nosotras tampoco, aunque a algunos les de miedo acercarse.

Gracias, es un sitio muy agradable. Pasaré por aquí a contar algo. Mientras tanto, sean ustedes muy felices.

miércoles, 8 de junio de 2011

Es mucho mejor saber que la luna a veces tiene forma de columpio y de cuna que aprender de memoria las leyes de la física que explican su silueta. Que no? Pues sí, te lo digo yo

jueves, 2 de junio de 2011

Alumbras todo lo que te arde dentro y resulta que es cuando más y mejor ves las tinieblas.
Y por mucho que te joda, aceptar que sólo así es como puedes derretir las cadenas.
Que sin verlas no se rompen y escondiéndolas no te estiras.
Si prestas atención a lo que resuena en tu mente, si escuchas lo que te estás diciendo podrás quedarte con lo bueno y sabrás lo que te estorba.
¿Has probado a escuchar lo que te dices cuando estás triste?
Hoy me acordaba de la frase mítica: 'me gustaría leer la mente'... Y todos se refieren a otras mentes, en vez de a la suya propia. Y sólo es ahí cuando aprendes. No en la de los demás.

miércoles, 1 de junio de 2011

Como decía Shopenhauer:
Y sin embargo, si todos los deseos se vieran satisfechos en cuanto despiertan, ¿en qé ocuparían los hombres su vida, cómo pasarían el tiempo? Imaginemos a esta raza transportada a una Utopía donde todo creciera espontáneamente y los pavos volaran asados, donde los amantes se encontraran sin mas demora, y supieran permanecer juntos sin mayor dificultad: en semejante lugar algunos hombres y mujeres se morirían de aburrimiento ó se ahorcarían, otros lucharían y se matarían entre ellos, y así crearían por sí mismos, más sufrimiento del que la naturaleza les causa tal y como es ahora.

martes, 31 de mayo de 2011

Se pone a temblar el tiempo... El tiempo? el tiempo no tiembla, lo que tiemblan son las ganas que empiezan a colarse entre las agujas de los relojes de arena. Eso, la arena que respiro, que a veces parece que la nariz es el declive de los dioses, y se te caen encima las piedras, los pulmones llenos de barro y ese devenir extraño de aire que no llega a ningún sitio. Ves? otra vez la inercia, que se transforma en palabras para hacer rodar el mismo mecanismo de otras veces. Y verlo venir, ver venir el infierno que sólo conduce a otro igual y no tener muy claro cómo se escapa del cementerio.
Ahínco, desgana. Relámpago, cuerdas. Deambulando entre el desequilibrio y la calma. Me quedo de un lado, lo sé, como cuando te quedas en la valla que rodea a la montaña rusa donde tus amigos se suben. Mirando, observando, viendo pasar el vagón cargado de algodón o el vagón cargado de carbón. Lo que fui y lo que quiero ser.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Estoy castigada en la biblioteca hasta el 3 de Mayo del 2012.
Estos no se han enterado del advenimiento, inminente, de los Mayas.

miércoles, 13 de abril de 2011

Y entonces se hacen un lío el corazón, y la mente, y las piernas y el resto de órganos. Se mezclan las canciones con los silencios, los te quiero con los ya no siento lo mismo. Los besos que no parecen besos y sí un atraco de lenguas a destiempo. Los te amaré para toda la vida pero voy a seguir queriendo a esta. Las lágrimas con las hostias que le darías al volante de otro coche. Vente conmigo o no vuelvas a mirarme de frente, cabrón, que eres un cabrón. Como el resto. Como yo. Y en la boca sólo tienes tiempo, para mirarte, encontrarte, volver y renovar las heridas que andaban podridas. Harta y cansada. Con la memoria en desventaja, con los anhelos deshechos. Aquí, perdida en el presente.

jueves, 7 de abril de 2011

Ironía Cósmica

Lleva en la camiseta, negra, escrito: " Escucha la llamada"
Una hora me he pasado leyendo esas tres palabritas de inmaculado blanco.

Vale, captado. Ahora me pregunto: ¡¿ Cómo no escucharla?!

Sensiblerías

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

benedetti

martes, 5 de abril de 2011