jueves, 11 de noviembre de 2010


Él lleva sombrero y ella va a buscar sus botas a media tarde...

Ella despierta de otros letargos mientras él la recuerda entre el humo del tabaco. Y vuelve allí, a aquella esquina del pasado, y se acuerda de sus dientes, de la boca siempre abierta, de los labios que no querían pegarse. Y de los bares, de sus amigas y de las vueltas que da la vida. Y míralos, él con sombrero, ella con botas y ambos paseando gafas de color oscuro por los semáforos de Madrid. Y ojalá que el presente traiga más ropa de la que descolgarse, y más desnudos a media tarde, y coca colas con hielo en la noche de un jueves. Que si bebemos nos olvidamos. Aunque cómo voy a olvidarte, si llevas gafas y sombrero. Y cómo podrías olvidarme, si aun llevo la misma sonrisa enganchada en el pelo. Y se la da, la sonrisa, y él le roba las botas. Que tal vez ya no las necesites si me da por ponerte una alfombra roja debajo del cuerpo. A mí me basta con tu sombrero para que este corazón deje de sentirse invierno...

Para ti, porque me gustaría que te pasasen todas las cosas que te gustaría a ti que me pasasen a mí... Te quiero zorrupia

1 comentario:

  1. Yo es que soy un poco sensible... ya lo sabes... y todo esta dicho... tu si que eres zorrupia!

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