martes, 30 de noviembre de 2010

sábado, 27 de noviembre de 2010

Qué será de mí el año próximo, justo este día... estaré rodeada en mi cama? Serán farolas distintas las que me acompañen de vuelta a casa? Habré conseguido no esperar a nadie? Qué será de todas esas lecciones que quiero beberme por las noches? Y los deseos? se habrá resuelto algunos? Y los nuevos que me invente, dónde tendrán la cúspide? Ahora es que quiero moverme, y llenarlo todo de recuerdos para mañana, no conformarme, no dormirme en lo que no me enriquece... Y me da por llegar a un final, a un terminar el día, allá por noviembre del dos mil once y empezar a creerme que es posible que se me llene la vida...

jueves, 25 de noviembre de 2010

Se pregunta por qué se nos encoje el corazón cuando llueve, como la ropa tendida, como la camiseta roja que más te gusta del armario, tendida, extendida, repartida en la cuelga de tender, como los pájaros mojados de los que habla Quique. Puto corazón que no sabe esconderse del temporal, que anda pasando frío en otoño, que huele a suavizante, a nenuco, a bebé con patucos nuevos. Mi corazón bajo la lluvia es pequeñito, no tiene paraguas ni dinero para comprarse botas. Se me ha resfriado y no para de toserme cuando despierta. Que cese la maldita lluvia, que se me ahoga como en las bañeras antiguas se ahogan los protas de las pelis de miedo. A mi corazón estrujado, encogido y arrugado se le está olvidando latir

lunes, 22 de noviembre de 2010

Qué mal huele cuando las relaciones se estancan.
Sean cuales sean...

sábado, 20 de noviembre de 2010

Qué más da contarlo?

Esta entrada iba a hablar del poder de la vida, o el que llevo dentro, o de que los sueños a veces se cumplen... Esa es mi mano, y lo de dentro la última media pastillita que ingerí hace 20 días dando por finalizada una década de mi vida. Asoló la depresión a los 24, pero no me venció... y los restos llegaron hasta ese día 30 del mes pasado en el que conseguí tomarme la última amarillita pal cuerpo. Y como digo, era un texto en el que iba a hablar de lo positivo, de las ganas, del tesón, del esfuerzo... Y sin embargo, no puede ser así.
Llevo unos 3 meses quitándome, que suena hasta divertido, porque hay que bajar la dosis muy despacio, y yo sin prisa me puse a ello bajo supervisión médica, claro... Y todo iba más o menos bien, aunque me notase bajar de vez en cuando y estar peor de lo que estaba hace un tiempo, desde abril a octubre, que pasé unos meses en un estado feliz, entrecomillado, pero feliz. Y han empezado a aparecer los bajones, y cada vez son más abundantes, sin que haya desencadenante, ni motivo aparente ni oculto. Y hoy he tenido otro de esos, que conectan rapidamente con aquel pasado tan oscuro y cruel que viví a los 25... Hay algunas pruebas que indican que quizá mi cuerpo no fabrique con naturalidad lo mismo que fabrican la mayoría de los demás, pero aun así probamos a eliminar la pequeña dosis que aun le regalaba a mi cuerpo. Y hoy me pregunto, analizando la situación, mi estado, mi alrededor, si quizá no es eso lo que ha motivado que poco a poco haya empezado a bajarme del carro de la vida, al que me subí este año y que tan buenos resultados me dio. Porque esta semana, de repente, he tenido dos bajadas al abismo, de las desgarradoras, desoladoras y agonizantes. Y yo sé, en este preciso momento de lucidez, que yo no soy esto que veo ahora. Aunque ahora no encuentre esa parte que encontré hace poco.
Podría extenderme, y hablar más del tema, pero al fin y al cabo sólo sería ahondar en un tema que yo ya me conozco a la perfección. Si siguiera hablando estaría tan solo justificando que quizá tenga que volver a tomármelas, como diciéndome a mí misma todo eso que no quiero que piensen los demás, aunque en el fondo, sea sólo lo que yo misma me digo.
Hablaré con el médico, y decidiremos qué hacer... Era un logro, un logro mío, o eso pensaba, como creyéndome que hasta contra la salud podría luchar y vencer. A veces sucede, pero otras no, y bueno, vale, si he de volver a tomarlas para regular ese algo que pocos entienden, lo haré. Quizá el logro personal, llegado el caso, sea que sé aceptar las cosas como vienen, exactamente aquellas con las que más cuesta lidiar, las que no están bajo mi control.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Que no hay más destino que el que tú quieras para ti mismo
No lo aguanto, no lo soporto, esa forma de ser tan extraña, que te ignora y aleja, que sólo busca lo que le interesa, el ahora y el cuando a mí me venga en gana, que no pienso en ti, o en tus preferencias... No existe la educación, pueden dejarte con una pregunta a medias, hablando sola... Estás mirando hacia ellos, y ellos miran donde no estás, se llama mala educación y cada vez le tengo más manía. O saber estar, o presencia, o un mínimo de respeto al otro. Al de enfrente. Dios, que parecen seres superiores, sacados de otros universos... Que les den a todooos!

Vente, vente un rato conmigo... y nos paseamos por el cielo un momento...
Damos una vuelta, nos movemos, nos cogemos de la mano inventando un lugar para nosotros. Lleno de cerezas, y flores blancas, de mentira, todas inventadas, como nuestra historia en el mañana, y respiramos aire fresco del que mueve las entrañas. Te beberé por las esquinas, y te pongo música, que nos abra Dylan alguna puerta, nos metemos, tú me vives y yo muero por ti sin morirme del todo, ya sabes, sin que se nos note que nos hemos colado en una fiesta que se acaba pronto. Antes del amanecer nos bajamos del tren, como en la peli pero al revés.
Venga... Luego, al volver, si quieres lo olvidamos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Te quiero, aunque no te lo digo en cada momento, en cada momento lo siento, a mí me pasa igual con los tuyos, que los voy oyendo en todos los rincones por donde me siento... Como cuando ahogamos la cuchara en el café de mediodía, o te recojo para hacer el pino puente, aunque ya no lo hagamos, me refiero al pino en El Puente. O el otro día, cuando cantábamos dejándonos allí la garganta, tirando palabras bajo el escenario, a ti se te abrían los ojos y yo no podía cerrar la boca...
Estamos juntas en esto, ya sabes, eso que algunos llaman vida y a nosotras nos ha dado por llamar huida. Que querríamos quedarnos durmiendo, descansar del cansancio, abatirnos los cuerpos y desconectar el cerebro. Y sin embargo, míranos, que nos quiten todo lo bailado, aunque sólo se nos de bien bailar con la boca, y que se mueran los feos, aunque salgamos con ellos en las fotos, y que 'qué feliz soy', aunque nunca nos lo creamos...
Ojalá sigamos gritando, sin dejarnos los cuernos en el intento, ojalá me traigas abrazos, como yo te traigo empujones, y me des verdades cuando a mí se me olviden, y te de realidad cuando tú sueñes, intercambio de penas, y lágrimas y más mierda. Un día nos contaremos que nos fuimos de alquiler con ella, como compañera de cama y amante de día, un buen chorro de felicidad en tus ojos y un gran lago de libertad en los míos.

Este, te quiero. Y no quiero que te vayas a Madrid... Vale, vale, te seguiré queriendo

jueves, 11 de noviembre de 2010


Él lleva sombrero y ella va a buscar sus botas a media tarde...

Ella despierta de otros letargos mientras él la recuerda entre el humo del tabaco. Y vuelve allí, a aquella esquina del pasado, y se acuerda de sus dientes, de la boca siempre abierta, de los labios que no querían pegarse. Y de los bares, de sus amigas y de las vueltas que da la vida. Y míralos, él con sombrero, ella con botas y ambos paseando gafas de color oscuro por los semáforos de Madrid. Y ojalá que el presente traiga más ropa de la que descolgarse, y más desnudos a media tarde, y coca colas con hielo en la noche de un jueves. Que si bebemos nos olvidamos. Aunque cómo voy a olvidarte, si llevas gafas y sombrero. Y cómo podrías olvidarme, si aun llevo la misma sonrisa enganchada en el pelo. Y se la da, la sonrisa, y él le roba las botas. Que tal vez ya no las necesites si me da por ponerte una alfombra roja debajo del cuerpo. A mí me basta con tu sombrero para que este corazón deje de sentirse invierno...

Para ti, porque me gustaría que te pasasen todas las cosas que te gustaría a ti que me pasasen a mí... Te quiero zorrupia
Se queda inmóvil la parte aventurera, se cae la mochila medio llena, la maleta pequeña y la bolsa que quería salir de viaje hacia tus piernas. Se queda todo quieto, estancado, mirando al frente y viendo telarañas colgando de las ventanas que antes permanecían abiertas. Puedo irme sola, a buscar otras piedras, darme en las rodillas con ellas y endurecer otro trocito del corazón que me queda... Podría, y supongo que lo haré. Otro día. Mañana. Hoy me pesa demasiado la pena.


jueves, 4 de noviembre de 2010

De tan fácil que parece...

Todos tenemos una idea aproximada de las personas que queremos llegar a ser. Pregúntate qué haría esa persona ideal ante las situaciones del día a día y empieza a actuar como ella. Te estarás convirtiendo directamente en la persona que siempre has soñado ser.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Qué casualidad que celebres el cumple el mismo día que naciste, no?

martes, 2 de noviembre de 2010

Desde lo del cambio horario tengo hambre a todas horas. Bueno, de comida también.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ríete

Qué pena damos hostias!!
Jajaja que nooo
Verás como un día ñiñiñiñi
Cuando menos te lo esperes
Sí, si hay alguien para ti
De repente llegará
Sin darte cuenta
Media naranja
Los cojones!! jajaja