jueves, 29 de julio de 2010

RedRum, una entrada estilo El Lagarto en su Laberinto

Una interesante aportación, desconocida en general para el gran público, en la historia del cine es el papel inspirador, algo accidental en ocasiones, pero determinante en otras, de  George W. MacCloud III, alias RedRum, el famoso masajista podal de las estrellas de Hollywood.

RedRum se ganó su apodo aquel fatídico lunes noche en el que se afanaba en conseguir la relajación y descanso de los pinreles de Errol Flynn, quien solía requerir sus servicios a menudo durante el rodaje de Robin Hood en la Isla de las Valkirias (lamentable secuela de su afamado Robin de los Bosques, que Errol se avino a rodar en los últimos años de su vida, aconsejado probablemente por dos botellas de ginebra Tanqueray que solía portar siempre consigo y a las que apodaba Rodolfo y Miu-Miu, afirmando que eran los espíritus de sus primeros amantes. El copión de rodaje de la película fue destruido, lamentablemente, en el famoso incendio de la lavandería Jochi Ming, de San Francisco, donde había sido entregada con la indicación de "doble de apresto, sin suavizante" por su novel director J. Edgar Hoover, privándonos así del visionado de la primera película con desnudos integrales en 3D de la historia del cine).
Si bien el recuerdo de aquella noche ha quedado en los anales de la historia de Hollywood, suele desconocerse que no fue Errol el que produjo el cruento derramamiento de sangre, sin no MacCloud quien, asombrado por los hongos en los pies de aquel, apartó las manos asqueado, golpeando de manera accidental un quinqué de cristal que se partió en mil pedazos sobre el nada desdeñable miembro viril de Errol Flynn, produciendole un ínfimo corte que, sin embargo, sangró profusamente bañando las paredes de la estancia de color rojo, a lo que MacCloud esclamó: "¡Red Rum, Red, Rum!" que, como todo el mundo sabe, significa "Albricias, en esa esquina de la derecha está el gemelo que perdí en la borrachera del pasado Sábado" en antiguo nórdico bajo. Aunque no sé sabe bien por qué un masaje podal requería de la presencia de ningún miembro viril, y aunque esté no sufrió mayores daños, ese día sería recordado por miles de seguidores (y alguna seguidora) de Errol como "El Lunes Sangriento".

La fama de RedRum manitas mágicas corría como un reguero de pólvora por todos los estudios cinematográficos, y no había callo o juanete de estrella en ciernes que no exigiera las atenciones del masajista en los rodajes de RKO o Universal ( aunque no así en Warner Brothers, donde se veía con malos ojos la exhibición de los tobillos). Se cuenta que un joven Orson Wells fue rechazado tras  pedir los servicios de RedRum , alegando este que Wells sufría de clavos contagiosos en las plantas de los pies. La humillación por el rechazo fue tan grande que Orson quiso vengarse de  RedRum incluyéndo una broma cruel sobre él en la película que en ese momento rodaba, pero su incapacidad para pronunciar dos erres seguidas, producida por su odio oculto a los franceses, hizo que incluyera en el guión de Ciudadano Kane la palabra Rosebud (en vez de RedRum), con lo que se perdió toda la gracia.

Fue por más o menos por entonces cuando, en una sesión de masaje, nuestro protagonista produjo un orgasmo súbito y espontáneo a la actriz Jane Mansfield, famosa fetichista podal, sólo con aplicarla aceite de oliva virgen italiano entre los dedos pequeños de los pies; lo que motivó un alarido asombrado, y un tanto afeminado, de RedRum. Es posible que hayáis escuchado este grito en innumerables películas y series de televisión, ya que Robert F. Kennedy, que estaba rodando la sesión con su pequeño tomavistas de super8, vio inmediatamente el filón que suponía la comercialización del alarido y lo vendió a una productora de sonidos cinematográficos. Es el famoso grito RedRum, que puede escucharse en la Guerra de las Galaxias, Padre de Familia, Espartaco o El Equipo A.


Por estas y otras anécdotas, grandes cineastas se han declarado fans incondicionales de manitas de mantequilla RedRum. Entre otros están el  propio George Lucas, Steven Spielberg, Warren Beatty (cuya película Rojos no es más que un homenaje bastante traído por los pelos a su ídolo de adolescencia) y, por supuesto, Stanley Kubrick, quien consiguió realizar el homenaje definitivo y tan merecido a MacCoud cuando pidió a Stephen King la escritura de una novela al rededor del afamado masajista, para luego rodar El Resplandor; una fábula hotelística sobre las consecuencias sobre la mente humana del abandono del recorte regular de las uñas de los pies, en el entorno desolado de un hotel sin palanganas en las que realizar baños calientes para reblandecer los callos doloridos.

Una canción para RedRum: Sunday Bloody Sunday, de U2
Una película para RedRum: La Caza del Octubre Rojo, con Sean Connery.
Un cóctel para RedRum: Bloddy Mary. On the rocks.

3 comentarios:

  1. Fascinante el cuentito. Adoro los masajes y no sólo en los pies. Aceites aromáticos, uuum, me estoy relamiendo. Un tipo estupendo, RedRum.

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  2. Tengo que hablar con yo con el viejo RedRum, que hace tiempo que no le veo. Ahí hay una película sobre su vida, fijo ¡La llamaría Casaroja!

    A estas horas yo te cambiaría el cocktel por un café con leche, que me basta con el rojo de mis ojos :)

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